Encuentros · 29 sept 2026 · 1:07:08
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Este episodio de Encuentros empezó hablando de ritmos circadianos, un tema que ya sé que suena a Star Trek, y terminó en el fútbol y las máscaras de luz roja. Es lo que suele pasar en este podcast: empezamos por un sitio y acabamos en otro. Lo grabamos en Distrito HM con Gema Casado, nutricionista y psiconeuroinmunóloga clínica, y Roberto Espinosa, físico, fundadores de Mitofit-x, una empresa de luminarias que respetan los ritmos circadianos y de dispositivos de luz roja, y acaban de publicar “La revolución de la luz roja. Cómo la fotobiomodulación está transformando la salud# (Ed. Alienta, Grupo Planeta), que salió a la venta el 23 de septiembre.
Les hice la pregunta que se haría cualquiera: si esto de los ritmos circadianos suena a magufo o a New Age. Su respuesta fue categórica: no. Los mecanismos moleculares del reloj interno están descritos, hasta en las plantas, y el ejemplo que me dieron es tan cotidiano como el jet lag: esos tres o cuatro días que tarda tu cuerpo en ponerse en hora tras un viaje transoceánico. Para ellos la luz es un pilar transversal de la salud, tan importante como la alimentación o el deporte.
Después hablamos de casa, que es donde más se puede hacer. Según los estudios que citaron, pasamos entre el 87 % y el 92 % del tiempo en interiores y alrededor del 60 % en el hogar. Su consejo es empezar por la estancia donde más tiempo se pasa, cambiar la bombilla y tener luz de mañana, de tarde y de noche, esta última parecida a la de una vela. Explican por qué muchas luces blancas y frías consiguen su brillo con un pico de azul al que le faltan otras longitudes de onda, y por qué ellos apuestan por el espectro completo. Sobre las gafas con filtro de luz azul, su respuesta fue matizada. De noche pueden ayudar, pero de día dicen no haber leído ningún estudio con resultados positivos. Y comentamos sobre los colegios: no parece razonable tener a los alumnos ocho horas bajo la misma luz fluorescente. También me contaron un piloto que preparan en una residencia de mayores con afectación cognitiva.
En la segunda parte entramos en la fotobiomodulación, y explican como el uso de luz roja e infrarrojo cercano da más energía a las mitocondrias. Roberto repasó la historia, desde los filtros rojos de Finsen en la viruela a finales del XIX hasta el astronauta que se hizo una herida en la estación espacial, pasando por los láseres de baja potencia de Mester. Insisten en que el mecanismo está descrito desde el año 2000, así que llamarlo moda en 2026 les parece injusto.
Como con casi todo, más tiempo [bajo la luz roja] no es mejor, porque el efecto es bifásico y lo que importa es la constancia, con sesiones de 10 a 20 minutos. También cuentan que una bombilla normal no tiene potencia suficiente para ofrecer los beneficios de la luz roja. Y ante la pregunta de cómo distinguir una máscara seria de unas luces de Navidad, hablan de certificaciones de calidad como la ISO 13485 o la FDA, de longitudes de onda, de lentes y de fabricación.
Su empresa, Mitofit-x es proveedor oficial de los servicios médicos de la Real Federación Española de Fútbol.
Cerraron con una idea que me gustó: la luz roja es una herramienta más, no sustituye a los buenos hábitos.