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MAÑANAS CON EL ESPÍRITU SANTO 3 de octubre SIGUE AVANZANDO MÁS ALLÁ DE LA MITAD DEL CAMINO «Cuando perseveras a través de los momentos difíciles, llegas a los momentos más elevados y valiosos. La última milla de un maratón no es, en realidad, la más dura. Comprende que el punto medio es donde muchos deciden detenerse. Yo estoy reuniendo a aquellos que observan desde la barrera para darte fuerzas y ánimo para seguir avanzando. Los recursos están más adelante, justo a la vuelta de la esquina. Me ocupo de todas tus necesidades, tanto las expresadas como las que guardas en secreto. El paisaje cambia rápidamente, por lo que debes seguir adelante. Aquellos que no quisieron apoyarte no recibirán la bendición que estoy derramando a través de ti. Lo que consideras insignificante es, en realidad, precioso. Mucho antes de que entraras en este mundo, Yo ya había trazado planes sobre el momento exacto de tu llegada en la historia de la humanidad. Llevas contigo una pieza vital; tan solo necesitas creerlo. Muchos te mentirán, pero Yo he establecido únicamente la Verdad. ¿Seguirás manteniendo distancia? Te llamo a acercarte cada vez más. Decide no dar el tiempo por sentado. Tienes este momento para levantarte. Aprovéchalo con determinación. El favor y la bendición son tu porción; y, al cambiar las estaciones, también cambian aquellas circunstancias que antes parecían abrumadoras pero que ahora te impulsan hacia adelante». ESCRITURAS GÁLATAS 6:9 «No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos». HEBREOS 10:36 «Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa». ROMANOS 5:3–4 3 Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; ORACIÓN Padre, encuéntrate conmigo a mitad del camino, especialmente en aquellos lugares donde me he sentido cansado. Cuando aún no pueda ver el destino, recuérdame que Tú ves cada milla que tengo por delante. Dame fuerzas para afrontar lo que tengo justo enfrente, en lugar de permitir que me abrume todo lo que aún queda por recorrer. Enséñame a reconocer a las personas, los recursos y el ánimo que colocas a lo largo del camino. Allí donde me he considerado insignificante, corrige mi perspectiva. Muéstrame el valor de lo que has depositado en mí y enséñame a administrar fielmente mi parte, sin compararla con la de nadie más. Sobre todo, acércame más a Ti. No quiero estar tan ocupado tratando de alcanzar la promesa que me pierda tu presencia en el camino. Cuando el paisaje cambie, ayúdame a reconocerlo. Cuando aparezcan los recursos, ayúdame a recibirlos. Cuando el camino se vuelva difícil, fortalece mis pasos. Cuando llegue el momento de levantarme, dame determinación. Y cuando finalmente doble la curva y vea lo que aguardaba más allá de la difícil etapa intermedia, permíteme recordar que Tú estabas preparando el camino mucho antes de que yo pudiera verlo. Seguiré avanzando contigo. En el nombre de Jesús, amén. CONFESIÓN PROFÉTICA El favor y la bendición son mi porción; y, al cambiar las estaciones, también cambian aquellas circunstancias que antes parecían abrumadoras pero que ahora me impulsan hacia adelante».