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MAÑANAS CON EL ESPÍRITU SANTO 25 de Septiembre EL TEMOR NO TENDRÁ LA ÚLTIMA PALABRA Veo la ansiedad que te ha estado agobiando. Veo los momentos en que el pánico se apodera repentinamente de ti. Veo los pensamientos acelerados, la opresión en el pecho, los temblores, el temor a que algo terrible esté por suceder y esos instantes en los que luchas por calmarte. Sé lo agotador que es sentirse constantemente en tensión, pero no estás solo. Estoy trayendo mi paz a los lugares donde el temor ha resonado con fuerza. Te estoy enseñando a no permitir que la ansiedad dicte tus decisiones ni controle tu vida. Cuando surja el pánico, baja el ritmo, respira, anclate en el momento presente, ora y busca un apoyo seguro. No tienes por qué avergonzarte de buscar ayuda cuando la necesites. Te doy sabiduría para cuidar tu mente y tu cuerpo, y te rodeo de personas que pueden acompañarte en el camino. El temor no tendrá la última palabra. Volverás a respirar. Volverás a encontrar la paz. Estoy contigo, incluso en los momentos en que tu mente se siente abrumada. ESCRITURAS ISAÍAS 21:4 Desvaría mi mente, el espanto me sobrecoge; el anochecer que anhelaba se me convirtió en terror SALMOS 91:5 No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, JOB 5:21 Estarás a cubierto del azote de la lengua, y no temerás la violencia cuando venga. ORACIÓN Señor tú eres el viviente que me ve y ves la ansiedad que me ha estado agobiando y los momentos en que el pánico se apodera repentinamente de mí. Pero no estoy solo. Tu estás trayendo Tu paz a los lugares donde el temor ha resonado con fuerza. Me estás enseñando a no permitir que la ansiedad dicte mis decisiones ni controle mi vida. Dame e sabiduría para cuidar mi mente y mi cuerpo, y rodéame de personas que pueden acompañarme en el camino. El temor no tendrá la última palabra. Volveré a respirar. Volveré a encontrar la paz. Amén CONFESIÓN PROFÉTICA Está conmigo, incluso en los momentos en que mi mente se siente abrumada.